La riqueza cultural mexicana que la abeja Apis mellifera captura en su vuelo.
México es un país megadiverso, con una gran variedad de ecosistemas que albergan una flora sumamente amplia. La abeja Apis mellifera, la polinizadora más importante en el mundo, se deleita en la multitud de especies florales, tanto silvestres como cultivadas.
La particularidad de cada miel, como su color, textura y notas de sabor y aroma, está determinada por las flores que las abejas visitan en cada región del país. Así, en cada gota se plasma una esencia única, convirtiendo a la miel en un retrato dorado de un paisaje mexicano.
Esta diversidad de mieles que provienen de la exuberante flora mexicana se ha consolidado como un pilar de nuestro patrimonio gastronómico y cultural.
Este tesoro culinario no solo deleita el paladar, sino que afianza la posición de México entre los mejores destinos culinarios del mundo, un país cuya cocina ha sido honrada por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
En México, menos del 5% de la producción anual logra la pureza de una miel monofloral. Es un prodigio de precisión biológica y temporal: el instante exacto en que las abejas recolectan el néctar de una sola especie silvestre.
Seleccionamos exclusivamente las floraciones endémicas que caracterizan la riqueza territorial y cultural de México. Una antología de perfiles sensoriales inéditos, donde cada nota revela la memoria intacta de su lugar de origen.
Lleva a tu mesa una experiencia sensorial única. Seis mieles inéditas que rinden tributo a la biodiversidad mexicana, diseñadas para elevar el maridaje de alta cocina y transformar el ritual de degustación.